Buenos días 23/02/2026

Lunes, 23 de febrero

 

ES IMPORTANTE MIRARSE Y CONOCER NUESTRAS CUALIDADES Y DEFECTOS

 

Ave María, Purísima, sin pecado concebida.

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

PALABRA DE DIOS: Mateo 7, 3-5

«¿Por qué miras la paja en el ojo ajeno y no te fijas en la viga que está en el tuyo? […] Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad para sacar la paja del ojo de tu hermano».

LECTURA: Los dos baldes

Había una vez un campesino que cada mañana acostumbraba a buscar agua en un río cerca de su campo. Con él llevaba suspendido en una vara que llevaba a la espalda dos baldes, uno nuevo, sin defectos, y el otro, viejo y lleno de huecos. El balde nuevo permitía que el campesino llevará a toda la cantidad de agua que recogía. El viejo, en cambio, derramaba la mitad del contenido a lo largo del camino. Por supuesto, el nuevo sentía que era útil. El viejo se sentía fracasado.

Un día, la autoestima del balde viejo alcanzó su punto más bajo.

Mi vida es un fracaso —dijo al campesino—. Le pido disculpas por no hacer bien mi trabajo.

— ¿Por qué me pides disculpas? —preguntó asombrado el campesino.

— ¿No se ha dado usted cuenta? Cuando regresamos del río derramo la mitad del agua en el trayecto a casa.

En ese momento, el campesino, sonriendo gentilmente, llevó al atribulado balde al río. De regreso, mientras recorrían la ruta acostumbrada, el hombre le pidió que observara con atención las hermosas flores del camino.

— ¿Te das cuenta de que solo hay flores de este lado del camino? —preguntó.

— Pues, sí. ¿Pero qué hay de especial en ello?

—Lo especial es que han crecido gracias al agua que tú derramas cada mañana. Todo este tiempo yo he sabido de tus huecos. Por eso sembré semillas de distintas flores solamente de este lado del camino, y todos los días cuando regresábamos a casa, tú las regabas. Todos estos años pude recoger aquellas bellas flores para adornar la casa. Si tu no fueras como eres yo no habría tenido esas hermosas flores para alegrar mi hogar.

VÍDEO: Lía y su caja de talentos: https://www.youtube.com/watch?v=Q2TeFPideH4

REFLEXIÓN

Conocerse implica ver tanto lo que nos enriquece como lo que nos limita

• Si solo enfocamos lo negativo, nos paralizamos.
• Si solo vemos lo positivo, caemos en la autoestima falsa.

El equilibrio nace de reconocer nuestras fortalezas y áreas de mejora. Así crecemos con humildad, disponibles para servir y colaborar.

ORACIÓN FINAL

Señor,
te damos gracias por habernos creado con virtudes y también con debilidades.
Ayúdanos a vernos con tus ojos: reconocer lo bueno y el esfuerzo,
y también las áreas donde podemos crecer.
Danos humildad para aceptarnos, y valentía para mejorar.
Que nuestro corazón sea balanceado y abierto,
para descubrirnos, comprendernos y acompañar mejor a los demás.
Amén.

María, Auxiliadora de los cristianosruega por nosotros.

 

 

Martes, 24 de febrero

 

PARA CAMBIAR ALGO NO BASTA CON BUENOS DESEOS; HAY QUE PLANTEAR PASOS

 

Ave María, Purísima, sin pecado concebida.

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

PALABRA DE DIOS: Salmos 25, 4

«Muéstrame, Señor, tus caminos; enséñame tus sendas».

La Palabra nos recuerda que no basta con querer hacer las cosas mejor: hace falta buscar el camino, pedir ayuda y dar pasos concretos.

REFLEXIÓN

Todos tenemos deseos buenos: sacar mejores notas, llevarnos mejor con alguien, dejar un mal hábito, ser más responsables. Pero el cambio no llega solo por pensarlo. Si un deportista quiere mejorar, entrena. Si un músico quiere avanzar, practica.

En la vida pasa igual: los cambios verdaderos necesitan pequeños pasos. No hace falta hacerlo todo de golpe. Basta con empezar por algo concreto, algo posible, algo que puedas hacer hoy.

La Cuaresma es un buen momento para decidir qué queremos cambiar y cómo vamos a hacerlo.

Querer cambiar está bien… pero no es suficiente. Muchas veces decimos: “Voy a ser más amable”, “Voy a estudiar más”, “Voy a dejar de discutir tanto”, “Voy a ayudar más en casa”.

Pero si no pensamos cómo hacerlo, esos buenos deseos se los lleva el viento.

Hoy te invito a que elijas un solo cambio, algo realista, y te hagas estas preguntas:

¿Qué quiero mejorar exactamente? ¿Qué primer paso puedo dar hoy? ¿Qué puedo hacer cada día para mantenerme en ese camino?

Los cambios pequeños, constantes y sinceros, son los que transforman de verdad.

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús,
tú conoces nuestros deseos de mejorar.
Acompáñanos para que no nos quedemos solo en palabras.
Enséñanos a dar pasos concretos:
un gesto de bondad,
un esfuerzo en el estudio,
una palabra amable,
una disculpa necesaria.

Que en este tiempo de Cuaresma
sepamos avanzar de tu mano y crecer como personas.

María, Auxiliadora de los cristianosruega por nosotros.


 

Miércoles, 25 de febrero

 

PARA MEJORAR ME PLANTEO METAS Y OBJETIVOS CLAROS

 

Ave María, Purísima, sin pecado concebida. 

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. 

PALABRA DE DIOS: Mateo 6, 6

«Tú, cuando ores, entra en tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará».

REFLEXIÓN

La Cuaresma es un tiempo especial para mirar hacia dentro, revisar nuestra vida y crecer. Es una oportunidad para parar, pensar y hacer cambios que nos ayuden a ser mejores personas, mejores cristianos.

Pero para que ese cambio no quede solo en deseos o emociones, necesitamos algo fundamental: metas claras y objetivos concretos. Mejorar no es solo querer hacerlo, sino también tener la voluntad y el compromiso de trabajar cada día en ello.

Jesús, en el desierto, se preparó con ayuno, oración y silencio. Él también tuvo un propósito: cumplir la voluntad del Padre con amor. Y nosotros, acompañados por María Auxiliadora, también podemos proponernos avanzar paso a paso, con confianza.

Entramos en la Cuaresma con un corazón abierto, con ganas de mejorar, de acercarnos más a Jesús. Pero para que este tiempo dé fruto, no basta con buenas intenciones. Necesitamos marcar un rumbo: ¿Qué quiero cambiar? ¿Qué quiero mejorar? ¿Qué actitudes debo dejar atrás y cuáles cultivar?

Poner metas claras nos ayuda a no perdernos. Tal vez quiero ser más paciente, perdonar más, dedicar más tiempo a la oración, ayudar en casa sin quejarme, evitar la crítica, ser más solidario. Cada propósito, si lo vivo con fe, se transforma en una forma concreta de amar.

Jesús nos invita a entrar en lo secreto del corazón, allí donde no hay ruido ni máscaras. Es en ese silencio donde María Auxiliadora nos acompaña como Madre y Maestra. Ella nos inspira a ser constantes, a confiar incluso cuando nos cuesta, y a no desanimarnos si fallamos. Como en Caná, Ella intercede para que nuestra vida no se quede sin vino: sin alegría, sin propósito, sin amor.

Que esta Cuaresma sea un camino hacia lo esencial. Y que nuestras metas no sean solo desafíos personales, sino actos de amor que nos acerquen más a Jesús y a los demás. Porque mejorar no es buscar perfección, sino caminar con humildad, sabiendo que Dios camina con nosotros.

IMAGEN

 


En la imagen, podemos observar cómo los niños están escribiendo en diferentes papeles sus propósitos de Cuaresma y los pegan en un mural con forma de cruz. Así pues, en la imagen, vemos cómo cada uno toma un momento de reflexión interna y escriben sus metas. Sin duda, es un gesto pequeño que puede iniciar una gran transformación interior, desde lo más profundo de su corazón.  

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús,

Gracias por regalarnos este tiempo de Cuaresma.

Ayúdanos a hacer silencio para escuchar tu voz,

a descubrir qué debemos cambiar y cómo hacerlo.

Enséñanos a proponernos metas claras,

a trabajar cada día con constancia y con fe.

Que no nos cansemos de mejorar,

que no olvidemos que Tú nos amas tal como somos,

pero también nos llamas a crecer.

Con María Auxiliadora como guía,

haznos fuertes en el camino hacia la Pascua,

para vivir contigo una vida nueva y llena de sentido. Amén.

María, Auxiliadora de los cristianosruega por nosotros.

                                                                    


           Jueves, 26 de febrero

 

OTROS ME AYUDAN A MEJORAR CON SUS BUENOS CONSEJOS 

Ave María, Purísima, sin pecado concebida.

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

PALABRA DE DIOS: Proverbios 12, 15

«El camino del necio es recto a sus propios ojos, pero el que escucha consejos es sabio».

REFLEXIÓN

En nuestro camino de Cuaresma, que es un tiempo para mejorar y crecer, a veces pensamos que podemos hacerlo todo solos. Sin embargo, la sabiduría popular y la Palabra de Dios nos recuerdan que somos seres comunitarios y que el crecimiento verdadero a menudo viene de la mano de los demás. Escuchar los consejos de quienes nos quieren, de nuestros educadores, de nuestros amigos, o de aquellos que tienen más experiencia, es un signo de humildad y una gran ayuda para ver aquello que nosotros mismos no podemos.

El lema de nuestra campaña, "Protagonistas de nuestra historia", nos invita a tomar las riendas de nuestra vida. Pero ser protagonista no significa ser un llanero solitario. Al contrario, implica la capacidad de reconocer que necesitamos a los demás. En este tiempo de Cuaresma, donde buscamos mejorar, es fundamental abrir nuestros oídos y nuestro corazón a los buenos consejos. A veces, una palabra de aliento, una crítica constructiva o una orientación oportuna pueden iluminar nuestro camino y ayudarnos a superar obstáculos que solos nos parecerían insalvables. Piensa en Don Bosco: él siempre estuvo rodeado de colaboradores, de jóvenes que le ayudaban, de salesianos que compartían su misión. Él mismo fue un gran consejero para sus muchachos. María Auxiliadora, nuestra Madre, también es un ejemplo de escucha y de acogida. Ella, que guardaba todas las cosas en su corazón, nos enseña la importancia de la reflexión y de la guía. Dejarnos aconsejar no es un signo de debilidad, sino de inteligencia y madurez. Nos permite ver nuevas perspectivas, corregir errores y enriquecer nuestro propio camino de mejora. Aprovechemos este tiempo para acercarnos a quienes nos pueden ofrecer una buena palabra, un consejo sincero, y así seguir construyendo nuestra historia de la mejor manera posible.

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VÍDEO

Escuchar buenos consejos: https://youtu.be/sUABX2e8ZYk?si=m1jZs-zNHLlnl3yo

ORACIÓN FINAL

 Señor Jesús, Te damos gracias por las personas que pones en nuestro camino, por aquellos que nos aconsejan con amor y sabiduría. Ayúdanos a tener un corazón humilde para escuchar, a discernir los buenos consejos y a aplicarlos en nuestra vida. Que no tengamos miedo de pedir ayuda y que siempre busquemos crecer junto a los demás. Amén.

María, Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros.


 

                                                                                             Viernes, 27 de febrero

 

DIOS SIEMPRE NOS AYUDA A SACAR LO MEJOR DE NOSOTROS


Ave María, Purísima, sin pecado concebida.

Saludamos al Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

PALABRA DE DIOS: Filipenses 4, 13

 «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece».

REFLEXIÓN

 En este camino de Cuaresma, donde nos esforzamos por mejorar y ser mejores "protagonistas de nuestra historia", es fundamental recordar que no estamos solos. A veces, las dificultades o nuestros propios defectos pueden desanimarnos, pero la fe nos enseña que Dios siempre está a nuestro lado, dispuesto a darnos la fuerza y la gracia para sacar lo mejor de nosotros. Él cree en nuestro potencial, en nuestra capacidad de amar y de transformarnos. Con Él, lo imposible se hace posible.

Hoy, mientras seguimos profundizando en esta Cuaresma que nos invita a la mejora, recordamos que la verdadera transformación no depende solo de nuestro esfuerzo, sino de la acción de Dios en nosotros. Él nos conoce mejor que nadie, conoce nuestras virtudes y nuestras debilidades, y siempre nos impulsa a crecer. La frase "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" es un recordatorio poderoso de que, cuando nos sentimos débiles o incapaces, es en Dios donde encontramos la fuerza para seguir adelante, para perdonar, para amar más, para ser más generosos. Como Salesianos, sabemos que Don Bosco confió plenamente en la Providencia de Dios para llevar a cabo su obra. Él siempre animaba a sus muchachos a ser buenos cristianos y honrados ciudadanos, sabiendo que la gracia divina les ayudaría a desarrollar todos sus talentos. María Auxiliadora, nuestra Madre, es el ejemplo perfecto de alguien que se dejó guiar por Dios, permitiendo que Él sacara lo mejor de ella para el bien de la humanidad. Ella nos enseña a confiar, a no desanimarnos ante los desafíos y a creer en el poder transformador del amor de Dios. Que este día nos sirva para renovar nuestra confianza en Él, sabiendo que con su ayuda, podemos alcanzar la mejor versión de nosotros mismos y ser verdaderos protagonistas de una historia llena de bien. 

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VÍDEO: La luz del mundo: https://youtu.be/OsKu4KYu7Ow?si=4RoRVBNFsD3Qile3  

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, Gracias por creer en nosotros y por darnos la fuerza para crecer cada día. Ayúdanos a confiar en tu amor y en tu gracia, a no desanimarnos ante las dificultades y a dejar que Tú saques lo mejor de nosotros. Que nuestra vida sea un testimonio de tu poder transformador y que siempre busquemos glorificarte con nuestras acciones. Amén.

María, Auxiliadora de los cristianosruega por nosotros.